La especie en la que más frecuentemente diagnosticamos piómetra
Especialmente en perras adultas no esterilizadas, semanas después de un celo. Cuanto antes se detecte, mejor es el pronóstico.
¿Por qué afecta tanto a las perras?
La piómetra está directamente relacionada con los cambios hormonales del ciclo reproductivo. Tras el celo, el útero de la perra entra en una fase (mediada por la progesterona) en la que el revestimiento uterino se engrosa y el cuello del útero permanece parcialmente cerrado, creando un entorno propicio para que las bacterias procedentes de la vagina asciendan y se multipliquen. Por eso es, con diferencia, la especie en la que más casos diagnosticamos.
- ✓Edad: más frecuente en perras adultas o de edad avanzada, aunque puede darse a cualquier edad tras la pubertad.
- ✓Momento del ciclo: suele aparecer entre 4 y 8 semanas después del celo, coincidiendo con el pico de progesterona.
- ✓Gestaciones psicológicas repetidas: las perras que presentan pseudogestación tras cada celo pueden tener mayor predisposición.
- ✓Razas: puede afectar a cualquier raza y tamaño; no esterilizar es el principal factor de riesgo.
🔎 Señales a las que prestar atención en tu perra
Cada caso es distinto; esta información es orientativa y no sustituye una valoración veterinaria.
Secreción vaginal
En la piómetra abierta, es habitual notar una secreción con mal olor en la cama o el pelo de la zona trasera, sobre todo tras el descanso.
Más sed y más orina
Un aumento notable en el consumo de agua (polidipsia) es uno de los signos más característicos en perras.
Cambios de apetito
Inapetencia o rechazo de la comida acompañado de decaimiento general.